Cuando hablamos con otras personas de las posibilidades de la selección española de ganar el próximo evento deportivo siempre acaba saliendo la frase "da igual, si nos acabarán eliminando en cuartos como siempre...". Habitualmente, a estas afirmaciones puede seguir un "es que no sabemos competir" o similares. Y a estas afirmaciones, tras el partido de marras en el que caemos, suelen seguir otras afirmaciones que, por respeto a los integrantes de la selección y a sus respectivas familias, no plasmaré en esta entrada. ¿Todo esto por qué ocurre? Por la ilusión que ha generado, en muchas ocasiones por culpa de la prensa que un día te encumbra y al día siguiente te defenestra, por unas razones u otras, la selección española. Bien antes del torneo bien durante la fase inicial del torneo. Bien ilusión relativamente justificada, bien ilusión inventada por unos y tragada por otros. Eso es lo de menos. Y al Getafe de Laudrup le ha ocurrido algo así, algo muy español, en una semana: Han caído en cuartos de final, ante un equipo que parecía incapaz de generar peligro, y ha perdido una final ante un equipo que lleva toda la temporada sin levantar cabeza y que ha sido, junto con el Zaragoza, el equipo decepción de la temporada.
Seamos objetivos, o al menos intentémoslo, y miremos desde una perspectiva neutral que detrás de esta semana fatídica en la historia del Getafe hay algo más que simple mala suerte. Que, como le ocurre a la selección, no ha sido sólo mala suerte. Que, como le pasa a la selección española, había una serie de problemas que al final han salido a la luz. Y el principal de esos es el famoso no saber competir. Porque, con un 3-1 a tu favor, que en la segunda parte de la prórroga, con uno menos, es cierto, te empate un equipo cuyo único recurso es lanzar balones arriba para que Luca Toni logre sacar algo potable de ello no habla nada bien del equipo. Además un equipo que no había inquietado, salvo en jugadas a balón parado y en el gol del empate de Ribery, hasta ese momento usando ese sistema. Se puede hablar de mala suerte o de eliminación injusta, pero es que en el fútbol gana quien marca más goles y en una eliminatoria empatada gana el que más goles haya marcado fuera de casa. Claro que es dramático para el equipo que pierde, pero también es maravilloso para el equipo que gana.
Y en Copa, empezaron dormidos y reaccionaron tarde y mal. Jugaban contra un equipo deshauciado, que tan sólo en Copa había demostrado algún signo de mejoría. Un equipo que estaba empezando a coquetear, y sigue coqueteando, con el descenso tras muchas temporadas luchando por el título. Un equipo que ha entrado en fase de renovación de la peor manera posible y, en general, un equipo que no ha hecho las cosas bien, con una afición exigente que está harta y que no parece que vaya a tener paciencia. Y al primer cuarto de hora ya perdían por dos goles a cero. Fue entonces cuando empezaron a tener el balón, en parte porque al Valencia ya no le interesaba tener el balón pues lo que quería hacer con él ya lo había hecho en dos ocasiones. Así, se limitó a esperar atrás para generar algún contraataque gracias a la velocidad que tenían arriba. Esto, sumado a que Baraja y Marchena les ganaron el centro del campo a los azulones, fue la gota que colmó el vaso. Porque en el Getafe si ni Casquero ni De la Red funcionan, el equipo no logra crear oportunidades de gol. Cuando los resortes no están engrasados, la máquina no carbura. Y solo el penalty les dio esperanza. Porque después vivieron de Granero, que tuvo una noche inspirada, y esperaron que la justicia del fútbol, esa gran desconocida, les devolviese lo que les había quitado contra el Bayern. Pero como Hildebrand no tiene los defectos de Abbondanzieri y si los tiene Ustari, no hubo manera.
Al Getafe, entonces, le ganaron dos estilos totalmente opuestos: El del estilo directo y el del dominio del centro del campo y el contraataque. Y, si bien es cierto que las plantillas rivales eran superiores teóricamente, lo cierto es que han perdido cuando han tenido que atacar y cuando han tenido que defender. No nos quedemos en quien mereció más o menos ni en lo dura que es la vida. Veamos la realidad: que el Getafe, en probablemente los dos partidos más importantes de la temporada para ellos, ha fallado. No pasa nada, pues se levantarán como lo han hecho otras veces, pero hasta que no sepan competir, les pasará como a la selección española: Que se levantarán para volver a caerse.
P.D: Un equipo en un momento pletórico contra otro en caída libre que todavía no se sabe si ha tocado fondo o no. El equipo que asusta y arrolla contra el que ha dejado de dar miedo y ahora en ocasiones deambula por el campo. El equipo de la pegada fantástica contra el de los ¿cuatro fantásticos? Manchester United y Fútbol Club Barcelona se enfrentarán en semifinales de Champions, y por Barcelona se respira un tufillo de pesimismo. Muchos hablan de que" el Barça no tiene nada que hacer" o que "el Manchester nos va a meter un saco". El pesimismo es muy común entre los culés, y más en una situación como la que atraviese ahora mismo la entidad blaugrana.
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jueves, 17 de abril de 2008
jueves, 25 de octubre de 2007
Tocando fondo
Esta noche en White Hart Lane los aficionados de los spurs han vuelto a ver cómo un equipo teóricamente inferior al suyo se llevaba una victoria del feudo del equipo del norte de Londres. A pesar de la insistencia al final del equipo y de la insistencia de Abbondanzieri, los locales no lograron igualar el encuentro y se volvieron a repetir los fallos que vienen ocurriendo desde principios de temporada. El "fútbol total" del que tanto alardeaba el ¿entrenador? Martin Jol ya no parece funcionar. La táctica de atacar todos excepto el portero y los centrales está provocando un agujero en la defensa que nadie es capaz de solventar. Quizás con King estarían mejor. Quizás con la mejor versión de Paul Robinson estarían mejor. Pero son todo conjeturas, conjeturas que no sirven para tapar la actual situación del equipo: En puestos de descenso y con una sóla victoria en la Premier y otra en la Copa de la UEFA. Y ambas ante equipos a los que infinidad de equipos habrían golado. El equipo más flojo de Inglaterra perdió en The Lane, igual que el Anorthosis Famagusta, equipo chipriota, quien también salió goleado de The Lane.
La situación es preocupante: Tras hacer partidos más que dignos en Old Trafford y en Anfield, sobre todo en Old Trafford, el equipo parece estar falto de motivación. Cuando juegan ante uno de los 4 monopolistas de los puestos Champions de Inglaterra, parecen mejorar sensiblemente. Pero ante el resto de equipos, son los de siempre. Fallos infantiles en tu mitad del campo. El tener un balón delante de tus narices y esperar a que alguien vaya a por él. El que cada balón procedente de la banda se convierta en una tortura. Las grandes actuaciones de Robinson... Esto y más, sumado a que el gran fichaje del verano, Darren Bent, no carbura y está dando la impresión de que los 24 millones pagados por él han sido el gran timo del verano, dan como resultado la situación titular de los spurs.
Quien viese el partido en St james Park ante el Newcastle podría ver exactamente la situación del equipo. Hoy, al verlo por La sexta, no he podido comprobar detenidamente el juego del equipo. Tan sólo he visto completo, como todos, el tramo final de la segunda parte en la que nuestras dos ocasiones más claras fueron dos gravísimos errores de un Abbondanzieri que tiende a combinar grandes paradas con grandes errores. Sin Gareth Bale, el mejor de largo del equipo, y sin la pareja Berbatov-Keane como titulares la victoria se antojaba cuanto menos complicada ante un equipo plagado de suplentes aunque con mucha ilusión y muchas ganas. Aún así, el equipo no jugó mal y Jermain Defoe siguió demostrando en la UEFA que no ha perdido el olfato goleador. Y prácticamente en la jugada siguiente, el Getafe empató, como no, en una jugada a balón parado mal defendida. Posteriormente, dentro de esa espiral frenética en la que se había instalado el partido, marcó Berbatov en posición correcta pero el linier decidió anularlo por un fuera de juego posicional de Jermain Defoe, quien es cierto que intenta cabecear el balón aunque no parece que influya en la jugada, para disgusto de la afición spur. Después, ataque constante de los spurs sin fruto y el final que ya conocemos todos.
El resumen es el de siempre: Crearon oportunidades, aunque hay que admitir que más que de costumbre, pero en cada ataque a todos sus aficionados les recorría un escalofrío por el cuerpo. Injusta derrota, pero derrota al fin y al cabo. Y al Getafe hay que aplaudirle por haber logrado los 3 puntos en el escenario al que querían acudir si o si. Plantearon un partido que se basaba en aprovechar el agujero defensivo de los spurs y confiaron en su defensa y parece que les salió bien. Y si es cierto, como anunciaron en la sexta, que Martin Jol había dimitido antes del partido, se puede decir que el Tottenham Hotspurs está en una crisis importante. La duda es si podrán salir de ella. Y quién tendrá que venir para ayudarles.
La situación es preocupante: Tras hacer partidos más que dignos en Old Trafford y en Anfield, sobre todo en Old Trafford, el equipo parece estar falto de motivación. Cuando juegan ante uno de los 4 monopolistas de los puestos Champions de Inglaterra, parecen mejorar sensiblemente. Pero ante el resto de equipos, son los de siempre. Fallos infantiles en tu mitad del campo. El tener un balón delante de tus narices y esperar a que alguien vaya a por él. El que cada balón procedente de la banda se convierta en una tortura. Las grandes actuaciones de Robinson... Esto y más, sumado a que el gran fichaje del verano, Darren Bent, no carbura y está dando la impresión de que los 24 millones pagados por él han sido el gran timo del verano, dan como resultado la situación titular de los spurs.
Quien viese el partido en St james Park ante el Newcastle podría ver exactamente la situación del equipo. Hoy, al verlo por La sexta, no he podido comprobar detenidamente el juego del equipo. Tan sólo he visto completo, como todos, el tramo final de la segunda parte en la que nuestras dos ocasiones más claras fueron dos gravísimos errores de un Abbondanzieri que tiende a combinar grandes paradas con grandes errores. Sin Gareth Bale, el mejor de largo del equipo, y sin la pareja Berbatov-Keane como titulares la victoria se antojaba cuanto menos complicada ante un equipo plagado de suplentes aunque con mucha ilusión y muchas ganas. Aún así, el equipo no jugó mal y Jermain Defoe siguió demostrando en la UEFA que no ha perdido el olfato goleador. Y prácticamente en la jugada siguiente, el Getafe empató, como no, en una jugada a balón parado mal defendida. Posteriormente, dentro de esa espiral frenética en la que se había instalado el partido, marcó Berbatov en posición correcta pero el linier decidió anularlo por un fuera de juego posicional de Jermain Defoe, quien es cierto que intenta cabecear el balón aunque no parece que influya en la jugada, para disgusto de la afición spur. Después, ataque constante de los spurs sin fruto y el final que ya conocemos todos.
El resumen es el de siempre: Crearon oportunidades, aunque hay que admitir que más que de costumbre, pero en cada ataque a todos sus aficionados les recorría un escalofrío por el cuerpo. Injusta derrota, pero derrota al fin y al cabo. Y al Getafe hay que aplaudirle por haber logrado los 3 puntos en el escenario al que querían acudir si o si. Plantearon un partido que se basaba en aprovechar el agujero defensivo de los spurs y confiaron en su defensa y parece que les salió bien. Y si es cierto, como anunciaron en la sexta, que Martin Jol había dimitido antes del partido, se puede decir que el Tottenham Hotspurs está en una crisis importante. La duda es si podrán salir de ella. Y quién tendrá que venir para ayudarles.
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