¿Qué provoca que un conjunto de jugadores que ganan millones de euros trabajen duro para realizar una tarea por la que le pagarán lo hagan mejor o peor?¿Qué incita a un jugador a luchar por cada balón y a sacrificarse por los demás sabiendo que su prestigio no se verá disminuído por no esforzarse al máximo?¿Amor, propio, quizás?¿Orgullo? No lo sé. Creo firmemente en la importancia del estado de ánimo de un futbolista en relación con su rendimiento en su zona de trabajo. Al igual que creo que un entrenador tiene que ser, ante todo, un motivador. Por ello un entrenador tiene una importancia muy superior que la que a veces le damos. Tiene que controlar el estado físico y psicológico de todos los jugadores. A veces pone a un jugador en detrimento de otro por una simple cuestión de diferencia de sus estadps de ánimo. Otras, pone a un jugador sólo para que no se sienta discriminado. Todo para controlar la armonía del vestuario. Por eso es muy importante mantener una dinámica positiva dentro del vestuario. Porque al igual que la cara es el reflejo del alma, la actitud de un grupo de jugadores es el reflejo del vestuario. Y es muy importante que esa actitud sea buena. Porque sino, ante cualquier bajón de resultados, el vestuario desconfiará de tus instrucciones. Y eso es lo peor que le puede pasar a un entrenador. Que los jugadores tengan dudas sobre sus cualidades como entrenador. Por eso un vestuario dividido se une a la llegada de un nuevo entrenador. Porque saben que el nuevo jefe quiere ver actitud y trabajo en equipo, y no sólo cualidades técnicas. Por eso tantos entrenadores ganan su primer partido.
Y lo cierto es que Juande Ramos se ha encontrado con un grupo de jugadores que, individualmente, eran fantásticos. Se encontró con una plantilla repleta de jugadores de calidad coqueteando con el descenso y logró darle la vuelta a la tortilla. Dejó claro que nadie era imprescindible tras dejar a la pareja goleadora habitual en el banquillo en su primer partido en lo que fue una declaración de intenciones. Y tras el cambio alimenticio, necesario visto lo visto, todo comenzó a ir bien. En la Premier se alejaba del descenso, en UEFA se pasaba a la siguiente fase sin demasiadas complicaciones y en Carling se avanzaba de manera segura. Su primer gran reto fue quitarle a los spurs la vitola de perdedores frente a su gran rival del norte de Londres. Un penalty parado por Almunia lo evitó. En su intento posterior, un Arsenal claramente inferior logró empatar en el Emirates gracias a un gol de Walcott en una de las escasas ocasiones de los gunners ese partido. Y a la tercera fue la vencida. El 5-1 que se llevó el Arsenal de White Hart Lane fue una inyección de moral de la que estaba necesitado un equipo que necesitaba de verdad creer que podían aspirar a algo más, que este no sería el enésimo fracaso. Y la actitud de la gran mayoría de jugadores ayer, Robinsons aparte, fue extraordinaria. No se les vio temerosos, no se les veía dudar en cada jugada. Tenían el espíritu del campeón, y era el Chelsea el que parecía el equipo perdedor. Ni la enésima cantada de un Robinson que cada día me da más razones para querer que fichen a otro portero enturbió la actitud del equipo. Sin desesperarse, sin perder la calma siguieron jugando. Y, tal y como parecía, acabó llegando el empate. Y, ya en la prórroga, el 2-1. Los minutos siguientes fueron no aptos para cardíacos. El equipo se metió atrás prácticamente en su totalidad y se dedicó a tapar centros y a cubrir espacios sin aparente táctica. El cansancio nublaba su sentido táctico, pero el corazón les hacía seguir corriendo. El saber que estaban a punto de demostrar al mundo que no eran unos perdedores les hizo seguir luchando. Y finalmente lo lograron. Y, digan lo que digan, años de sufrimiento merecen la pena si se compensan de esta manera. Lo malo siempre se puede olvidar. Pero lo que no hay que olvidar es que Juande Ramos ha cumplido en 4 meses lo que le habían pedido para la temporada siguiente: Llevar a los spurs a la gloria.
Y ahora queda la Copa de la UEFA. Sé que es complicado, y quizás esté siendo muy optimista, pero sin nada que hacer ahora mismo en la Premier, demasiado abajo para Champions y demasiado encima para descender, todo se puede lograr. El primer gran escollo será el líder de Holanda y uno de los máximos candidatos a ganar la Copa de la UEFA. Y no lo digo yo, lo dicen las casas de apuestas. Pero por el momento, habrá que esperar.
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martes, 26 de febrero de 2008
miércoles, 23 de enero de 2008
Rememorando viejos tiempos
8 años son muchos años. Poco más de la mitad de mi existencia. En 8 años puede cambiar tu vida radicalmente. Puedes casarte, tener hijos y divorciarte. Puedes terminar tu carrera. Puedes cambiar de trabajo infinidad de veces. ¿Os imaginais donde estareis dentro de 8 años? Yo no desde luego. Pues todas esas anécdotas, todas esas historias han ocurrido antes de que el Tottenham le haya ganado al Arsenal por primera vez en lo que llevamos de siglo. Y ha sido por goleada. ¿A los suplentes? La mayoría, si. ¿En la competición de menor importancia? Pues también. Pero han logrado romper una especie de "maldición" que necesitaban quitarse de encima. Una carga con la que tenían que cargar al inicio de cada partido. Ese saber que todos señalan este día como el día en el que el Tottenham le debe volver a ganar al Arsenal. Y que, exceptuando a Ledley King, ninguno sabía lo que era ganarle al Arsenal vistiendo la camiseta de los spurs.
Porque, voy a decirlo ya, lo de ayer fue algo histórico. Aunque se podría decir que era de esperar. En la ida, con el show de Berbatov, ya parecía difícil que no se rompiese la "maldición", pero el Emirates se resistió. Y hubo que esperar a una magnífica actuación colectiva en la vuelta para que acabase lo que ya casi era una tradición. Porque la actuación colectiva de los spurs fue sensacional. Desde el momento en el que marcaron el primer gol, no dieron sensación de poder perder el partido. La intensidad que mostraron los jugadores no recuerdo haberla visto en la etapa de Martin Jol. Todos, absolutamente todos, se dejaron el alma en el campo. Desde Berbatov hasta Cerny, pasando por algunos como Malbranque o Jenas, ejercieron una presión al rival agobiante, ayudas constantes defensivas y salidas al contraataque rápidas y precisas.
Porque el gol de Jermaine Jenas tuvo una importancia muy superior sobre el resultado de lo que podría parecer. Porque desde la llegada de Juande Ramos, la táctica de presionar al rival, recuperar el balón y salir rápidamente al contraataque ha hecho que hayan ganado en campos como el del Manchester City en inferioridad numérica casi todo el partido, el del Reading o el del Portsmouth. Porque a partir de ese gol pudieron hacer uso de esa táctica que tan bien les funciona. Y pudieron lograr más goles, aunque también el Arsenal tuvo alguna ocasión clara.
A quienes comparan este Tottenham con el Sevilla de Juande y quienes dicen que el entrenador fue el artífice del éxito del Sevilla decirles una cosa: Que tienen parte de razón. Una plantilla con mucha velocidad, con juego basado en el ataque por bandas y con jugadores muy explosivos ocupando esas bandas, con una resistencia física magnífica y una pareja goleadora que aporte mucho al juego del equipo. Que no sean solo killers. Y que una vez que se ponen por delante sea muy difícil remontarles gracias a un contraataque demoledor. Juande Ramos ha logrado poner su sello en este Tottenham, y lo ha logrado gracias a un plus de velocidad que tiene el equipo sobre los sevillistas. Quizás en el centro del campo y en la portería los spurs salgan perdiendo en una comparación con el Sevilla, pero en defensa, bandas y delantera no deberían tener nada que envidiar al conjunto andaluz. Veremos si la temporada que viene llegan a arrebararle una plaza Champions a alguno de los 4 grandes de Inglaterra. Esta temporada tendrán que conformarse con la UEFA... Como mucho.
Porque, voy a decirlo ya, lo de ayer fue algo histórico. Aunque se podría decir que era de esperar. En la ida, con el show de Berbatov, ya parecía difícil que no se rompiese la "maldición", pero el Emirates se resistió. Y hubo que esperar a una magnífica actuación colectiva en la vuelta para que acabase lo que ya casi era una tradición. Porque la actuación colectiva de los spurs fue sensacional. Desde el momento en el que marcaron el primer gol, no dieron sensación de poder perder el partido. La intensidad que mostraron los jugadores no recuerdo haberla visto en la etapa de Martin Jol. Todos, absolutamente todos, se dejaron el alma en el campo. Desde Berbatov hasta Cerny, pasando por algunos como Malbranque o Jenas, ejercieron una presión al rival agobiante, ayudas constantes defensivas y salidas al contraataque rápidas y precisas.
Porque el gol de Jermaine Jenas tuvo una importancia muy superior sobre el resultado de lo que podría parecer. Porque desde la llegada de Juande Ramos, la táctica de presionar al rival, recuperar el balón y salir rápidamente al contraataque ha hecho que hayan ganado en campos como el del Manchester City en inferioridad numérica casi todo el partido, el del Reading o el del Portsmouth. Porque a partir de ese gol pudieron hacer uso de esa táctica que tan bien les funciona. Y pudieron lograr más goles, aunque también el Arsenal tuvo alguna ocasión clara.
A quienes comparan este Tottenham con el Sevilla de Juande y quienes dicen que el entrenador fue el artífice del éxito del Sevilla decirles una cosa: Que tienen parte de razón. Una plantilla con mucha velocidad, con juego basado en el ataque por bandas y con jugadores muy explosivos ocupando esas bandas, con una resistencia física magnífica y una pareja goleadora que aporte mucho al juego del equipo. Que no sean solo killers. Y que una vez que se ponen por delante sea muy difícil remontarles gracias a un contraataque demoledor. Juande Ramos ha logrado poner su sello en este Tottenham, y lo ha logrado gracias a un plus de velocidad que tiene el equipo sobre los sevillistas. Quizás en el centro del campo y en la portería los spurs salgan perdiendo en una comparación con el Sevilla, pero en defensa, bandas y delantera no deberían tener nada que envidiar al conjunto andaluz. Veremos si la temporada que viene llegan a arrebararle una plaza Champions a alguno de los 4 grandes de Inglaterra. Esta temporada tendrán que conformarse con la UEFA... Como mucho.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
La importancia relativa de jugar con uno menos
En muchas ocasiones una expulsión condiciona un partido. Muchas veces polémicas arbitrales vienen por una expulsión, considerada injusta, que provoca que el equipo que estaba jugando mejor y que dominaba y tenía ocasiones perdiese fuelle y acabase perdiendo justamente por lo visto a partir de esa expulsión. La frase "La expulsión condicionó el encuentro" la hemos oído multitud de veces en las ruedas de prensa de los técnicos al final de los partidos. Sin embargo, también en bastantes ocasiones hemos visto como equipos con un jugador menos logran ganar o empatar dejando una buena impresión e incluso ampliando sus ventajas. Esto último ha creado la postura de que en ocasiones jugar con 10 es mejor que hacerlo con 11. Y ayer, los partidarios de la segunda opción ganaron más enteros tras ver las victorias de Tottenham y Arsenal fuera ante equipos que, vistos sus once jugadores, deberían haber ganado.
Porque ayer el Tottenham ganó en casa del Manchester City. Los locales todavía no habían cedido ningún punto en casa, y siguen sin haberlo hecho por ser este partido de la Carling Cup. Pero ayer perdieron su primer partido de la temporada en el City of Manchester Stadium ante los spurs que, liderados por un mágico Berbatov y por un milagroso Robinson, muestra de que el equipo que dirige y entrena Juande Ramos está en línea ascendente tras ganar en los campos de las dos revelaciones de la Premier. Un gol tempranero de Defoe a pase de Lennon a los 5 minutos ponía muy de cara todo para los visitantes. Pero poco después una expulsión injusta de un Zokora que estaba reubicado de central dio inicio a la cantidad de despropósitos del colegiado. Perjudicó más a los visitantes que a los locales, pero ambos tienen razones para no estar contentos. Todo se les puso de cara a los locales, pero el equipo, con una nueva defensa extravagante formada por Tainio-Chimbonda-Kaboul-Lee aguantó todo el encuentro con la portería a cero. Cierto es que ayudados en gran parte por dos manos sensacionales de Robinson y el recital de Berbatov, que bajaba la bola, la aguantaba y o regateaba al defensor o daba el pase correcto en el momento correcto. Sin embargo no dio ninguna asistencia de gol ni anotó ningún gol.
Con quince minutos de diferencia el baby Arsenal tuvo que luchar en Ewood Park por pasar a semifinales de la Carling. Un equipo lleno de suplentes, catorce de catorce para ser exactos, logró una victoria muy sufrida en la prórroga tras haber perdido al final de la segunda parte a Denilson. Al igual que sus "amigos" del norte de Londres, sufrieron el acoso de su rival pero acabaron ganando en lo que fue una victoria épica de un equipo con una media de 20,7 años. Tras el golazo de Diaby y el gol de Eduardo tras un grave error de Samba, el paraguayo Santa Cruz empató el partido y tuvo una ocasión clara para darle la remontada a su equipo. Los locales dispusieron de varias ocasiones más antes del gol definitivo de Eduardo, que llegó en la prórroga y cuando el equipo ya tenía un hombre menos. En el final de la prórroga Samba no pudo resarcirse en un cabezazo que mandó al palo y que habría puesto un empate en el marcador que sin duda habría reflejado más lo que se vio en el campo que el 2-3 final. Song fue, sin duda, el protagonista del choque. Dejó claro que tiene demasiada energía en su cuerpo como para ser central y que por alto un delantero como Santa Cruz le puede ganar todas. Sin embargo, dio el pase que decidió el partido y, como Gallas en el partido antre el Manchester United, se salvó gracias a eso. También se podría decir que las juventudes del Arsenal están madurando a pasos agigantados y ya logran ganar partidos tan complicados como estos.
A menos de una semana para la reedición del derby de Londres, ambos equipos han ganado sus partidos con un hombre menos. Unos aguantaron más de 70 minutos con un hombre menos y los otros marcaron el gol definitivo con un jugador menos en un momento definitivo como era la prórroga. Ambos fuera de casa. ¿Influye tanto la expulsión de un jugador? Visto lo visto ayer, no. Aunque la lógica diga lo contrario.
Porque ayer el Tottenham ganó en casa del Manchester City. Los locales todavía no habían cedido ningún punto en casa, y siguen sin haberlo hecho por ser este partido de la Carling Cup. Pero ayer perdieron su primer partido de la temporada en el City of Manchester Stadium ante los spurs que, liderados por un mágico Berbatov y por un milagroso Robinson, muestra de que el equipo que dirige y entrena Juande Ramos está en línea ascendente tras ganar en los campos de las dos revelaciones de la Premier. Un gol tempranero de Defoe a pase de Lennon a los 5 minutos ponía muy de cara todo para los visitantes. Pero poco después una expulsión injusta de un Zokora que estaba reubicado de central dio inicio a la cantidad de despropósitos del colegiado. Perjudicó más a los visitantes que a los locales, pero ambos tienen razones para no estar contentos. Todo se les puso de cara a los locales, pero el equipo, con una nueva defensa extravagante formada por Tainio-Chimbonda-Kaboul-Lee aguantó todo el encuentro con la portería a cero. Cierto es que ayudados en gran parte por dos manos sensacionales de Robinson y el recital de Berbatov, que bajaba la bola, la aguantaba y o regateaba al defensor o daba el pase correcto en el momento correcto. Sin embargo no dio ninguna asistencia de gol ni anotó ningún gol.
Con quince minutos de diferencia el baby Arsenal tuvo que luchar en Ewood Park por pasar a semifinales de la Carling. Un equipo lleno de suplentes, catorce de catorce para ser exactos, logró una victoria muy sufrida en la prórroga tras haber perdido al final de la segunda parte a Denilson. Al igual que sus "amigos" del norte de Londres, sufrieron el acoso de su rival pero acabaron ganando en lo que fue una victoria épica de un equipo con una media de 20,7 años. Tras el golazo de Diaby y el gol de Eduardo tras un grave error de Samba, el paraguayo Santa Cruz empató el partido y tuvo una ocasión clara para darle la remontada a su equipo. Los locales dispusieron de varias ocasiones más antes del gol definitivo de Eduardo, que llegó en la prórroga y cuando el equipo ya tenía un hombre menos. En el final de la prórroga Samba no pudo resarcirse en un cabezazo que mandó al palo y que habría puesto un empate en el marcador que sin duda habría reflejado más lo que se vio en el campo que el 2-3 final. Song fue, sin duda, el protagonista del choque. Dejó claro que tiene demasiada energía en su cuerpo como para ser central y que por alto un delantero como Santa Cruz le puede ganar todas. Sin embargo, dio el pase que decidió el partido y, como Gallas en el partido antre el Manchester United, se salvó gracias a eso. También se podría decir que las juventudes del Arsenal están madurando a pasos agigantados y ya logran ganar partidos tan complicados como estos.
A menos de una semana para la reedición del derby de Londres, ambos equipos han ganado sus partidos con un hombre menos. Unos aguantaron más de 70 minutos con un hombre menos y los otros marcaron el gol definitivo con un jugador menos en un momento definitivo como era la prórroga. Ambos fuera de casa. ¿Influye tanto la expulsión de un jugador? Visto lo visto ayer, no. Aunque la lógica diga lo contrario.
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