8 años son muchos años. Poco más de la mitad de mi existencia. En 8 años puede cambiar tu vida radicalmente. Puedes casarte, tener hijos y divorciarte. Puedes terminar tu carrera. Puedes cambiar de trabajo infinidad de veces. ¿Os imaginais donde estareis dentro de 8 años? Yo no desde luego. Pues todas esas anécdotas, todas esas historias han ocurrido antes de que el Tottenham le haya ganado al Arsenal por primera vez en lo que llevamos de siglo. Y ha sido por goleada. ¿A los suplentes? La mayoría, si. ¿En la competición de menor importancia? Pues también. Pero han logrado romper una especie de "maldición" que necesitaban quitarse de encima. Una carga con la que tenían que cargar al inicio de cada partido. Ese saber que todos señalan este día como el día en el que el Tottenham le debe volver a ganar al Arsenal. Y que, exceptuando a Ledley King, ninguno sabía lo que era ganarle al Arsenal vistiendo la camiseta de los spurs.
Porque, voy a decirlo ya, lo de ayer fue algo histórico. Aunque se podría decir que era de esperar. En la ida, con el show de Berbatov, ya parecía difícil que no se rompiese la "maldición", pero el Emirates se resistió. Y hubo que esperar a una magnífica actuación colectiva en la vuelta para que acabase lo que ya casi era una tradición. Porque la actuación colectiva de los spurs fue sensacional. Desde el momento en el que marcaron el primer gol, no dieron sensación de poder perder el partido. La intensidad que mostraron los jugadores no recuerdo haberla visto en la etapa de Martin Jol. Todos, absolutamente todos, se dejaron el alma en el campo. Desde Berbatov hasta Cerny, pasando por algunos como Malbranque o Jenas, ejercieron una presión al rival agobiante, ayudas constantes defensivas y salidas al contraataque rápidas y precisas.
Porque el gol de Jermaine Jenas tuvo una importancia muy superior sobre el resultado de lo que podría parecer. Porque desde la llegada de Juande Ramos, la táctica de presionar al rival, recuperar el balón y salir rápidamente al contraataque ha hecho que hayan ganado en campos como el del Manchester City en inferioridad numérica casi todo el partido, el del Reading o el del Portsmouth. Porque a partir de ese gol pudieron hacer uso de esa táctica que tan bien les funciona. Y pudieron lograr más goles, aunque también el Arsenal tuvo alguna ocasión clara.
A quienes comparan este Tottenham con el Sevilla de Juande y quienes dicen que el entrenador fue el artífice del éxito del Sevilla decirles una cosa: Que tienen parte de razón. Una plantilla con mucha velocidad, con juego basado en el ataque por bandas y con jugadores muy explosivos ocupando esas bandas, con una resistencia física magnífica y una pareja goleadora que aporte mucho al juego del equipo. Que no sean solo killers. Y que una vez que se ponen por delante sea muy difícil remontarles gracias a un contraataque demoledor. Juande Ramos ha logrado poner su sello en este Tottenham, y lo ha logrado gracias a un plus de velocidad que tiene el equipo sobre los sevillistas. Quizás en el centro del campo y en la portería los spurs salgan perdiendo en una comparación con el Sevilla, pero en defensa, bandas y delantera no deberían tener nada que envidiar al conjunto andaluz. Veremos si la temporada que viene llegan a arrebararle una plaza Champions a alguno de los 4 grandes de Inglaterra. Esta temporada tendrán que conformarse con la UEFA... Como mucho.